Cuando ocurrio
Cuando ocurrio.....
Los besos se transformaron en sangre,
por las cuchillas que escondían.
Desangrándonos por cada roce de
nuestros labios, masoquistas por ya no saber que era realmente el sabor del
amor.
Las palabras fueron lanzas de guerra
impregnadas con el suculento veneno de la mentira al viento con destino a
nuestros oídos.
Cuando la sabiduría de querernos se
convirtió en la espina del dolor, de la traición y la desvergüenza con alevosía
de poder seguir mirándonos a los ojos.
Cuando se dejó de luchar por nosotros
y comenzó la autodestrucción del tu y yo, solitarios pero llenos de odio y
decepción por nosotros mismos.
Cuando el oxígeno que respirábamos se
convirtió en irrespirable para dos pulmones que en su día fueron uno, pero que
con el tiempo se enfermaron de un cáncer llamado desolación.
El recuerdo de los besos que quedaron
por dar y recibir pues ya no tenían ni una sola razón más que la muerte del
querer, y el desasosiego del alma.
El querer encontrar el llanto
dolorido del corazón pero el cual se quedó sin motor, y las lágrimas las aprendimos a disfrazarlas se sonrisas falsas,
en consecuencia nos secamos los ojos de llorar por dentro y tragarnos aquellas
gotas saladas que hubieran sido la sinceridad de nosotros mismos.
Cuando ocurrió que la sinrazón se
tragó la sensatez, el amor murió a manos del gemelo cobarde y bastardo del
orgullo, cuando la luz se convirtió en oscuridad y la fantasía de la ilusión se
convirtió en la niebla espesa de nuestro fracaso.
Cuando nuestros ojos nos borraron de
nuestro futuro quedando así dañados de por vida al perder por siempre luz
propia, y dejándose corroer por estúpidas bombillas que al final nunca fueron
sinceras, pues eran absurdamente artificiales.
Héroes de papel sin guerra en la que
combatir, pues simplemente ya no había motivo para luchar por nada, pues en
nada nos convertimos, dos cuerpos sin vida y con la estupidez de cerebros
marchitos incansables de torpedear palabras que ya no tenían sentimiento y que
con el tiempo dejaron de doler, al perder su sentido.
La tempestad en marea adentro, con
barquita de colores pero con mástil roto y de velas rasgadas por el huracán de
nuestras torpezas, al no saber llevar el timón de los sentimientos a algún
puerto, aunque ya no fuese el nuestro.
Cometas al aire que iban y venían sin
saber a dónde, y sin hacer disfrutar a nadie de nuestros vuelos entre nubes
negras que asomaban tormentas. Impedidas de rescate pues nadie recordó
amarrarles ninguna cuerda o nadie quiso hacerse cargo de ellas por el reflejo
de lo que realmente eran, amargura y decepción.
Cuando las pesadillas de paredes
rasgadas, y tonos oscurecidos por el incendio y las llamas de todo aquello
menos la pasión de amarnos, se convirtieron en realidad y se mezclaron entre
escombros de recuerdos perdidos y del calor de la ceniza de nuestros ideales y
proyectos nunca realizados.
Cuando ocurrió… en que momento,
dejamos de dar sentido a la palabra te quiero.


No podria haber escrito algo mas profundo y es verdad cuando el amor que un dia unio a dos personas convirtiendolos en uno se va de entre las manos como si fuera el agua que se escurre entre los dedos y por mas que intentas cerrar las manos pero se escurre...
ResponderEliminarY ese mentira convertida en sonrisa, esa falsedad convertida en un beso, un beso frio, insensible, traidor, el recuerdo de lo que fue un gran amor convertido en desolacion..
Dificil de entender talves pero conceptuado en cada palabra que haz escrito y es que hay dos tipos de amor el amor que te eleva hasta hacerte delirar y vivir como si hubieras salido de este planeta para sentir que estas por sobre las estrellas, viviendo en un mundo irreal y el amor que te hace vivir una agonia la que cada dia te va quitando un poco de esa paz interior que tienes dentro de ti para hacerte sentir que estas pagando una culpa y que por mas intentos que hagas por tranquilizar un corazon mal herido esta ahi como una herida que se desangra a cada segundo en cada palpitar...
Me ha gustado mucho este poema, te envio besos