Su aroma
Su aroma, el
roce de su piel
Esta noche
medio embrujada por los rítmicos suspiros de un amor dormido, entre rendijas de
luz y perversa oscuridad. Donde lo ficticio y la realidad de expresiones
corporales y el deseo de poseerte, me llevaron al cruce de caminos entre el
deseo de tu cuerpo y el aroma de tu piel.
Tu piel
sedosa y el recorrer de mis labios por tu tan soñada nuca, besando cada poro
del mismo sin dejar de disfrutar el frescor de tu aroma y la perversión de mi
mente para jugar y disfrutar de tu cuerpo tantas veces recorrido pero perdido
por tiempos malditos.
Llenar mis
manos de caricias para ti, distinguir las diferentes facetas de la aceleración
de tu palpitar con el mío, para conseguir una explosión descontrolada de
intimida y lujuria bienvenida, con el temblor de tu cuerpo contra el mío, para
darte esa tranquilidad que necesitas para entregarte a mí.
El roce de
tu piel y ese mezcla peculiar del aroma de tu cuerpo contra el mío, la desesperanza que
termina al no darle continuidad a la duda pero si al placer de nuestros cuerpos
y las tentaciones de experimentar algo nuevo entre nuestras manos que nos
conocen tan bien. Pues de ser ciego te podría hacer una escultura de barro sin
dejarme una curva olvidada solo con mis manos y tu aroma que me guiaría para
reproducirte en mi mente como si de una foto se tratase.
La fusión de
nuestras almas y el desprecio de nuestros cuerpos por impedirnos esa fusión
perfecta entre tú y yo.
Tú aroma siempre
en mi olfato aunque tú no estés pero guardado con amor, en aquel pozo de
sentimientos y sensaciones gritadas, gemidas y disfrutadas por los dos en un
tiempo no muy lejano pero en apariencia inconcebiblemente doloroso por el mal entendimiento de nosotros
mismos.
El roce de
tu mirada en mi cuerpo que me hizo en muchas ocasiones sentir el frio de la
noche a la vez que entendía el deseo escrito en tu mirada.
Nombre de
canción de cuna mi amada nanna, que eras para mí esa canción, canción de cuna
al reposar nuestros cuerpos entre sabanas y nuestros cuerpos desnudos, amada y
deseada mujer con nombre de canción de cuna. Pasión entre tormentas y
sigilos de palabras de amor nunca descifradas pero que en su momento tuvimos
que darle sentido pues hubieran sido nuestro reposo en momentos de dulzura y
odio.
Combinación
de sentidos y fuego entre lo tormentoso de nuestros cuerpos sudorosos buscando
el placer tuyo, el mío, por conquistar lo que ya estaba conquistado pero solo
para volverlo a intentar y que el aburrimiento no hiciera mella en nosotros.
Querida mujer de roces y eterno aroma de señora deseada, el reventar de mis
pasiones y mis versos que ahora no tienen prefijo postal a ningún sitio,
solamente al del recuerdo en alguna página olvidada de mi desesperanza por
volver a tenerte.
Mis noches
de sueño interrumpido al percibir de
nuevo tu aroma por las paredes que recorro las cuales conservan ese frescor que
solamente de ti se puede impregnar, de tal modo que nunca se pueda olvidar, mis
noches de tabaco y tristeza de este deseo disfrazado o tal vez no, de amor por
ti.
De mis días
eternos al ver que el sentido de la vida lo dabas tú con aquella caricia fugaz
que encendía el valor para luchar cada día. Pero que sin esos destellos me
quedaba en nada y con cuestas tan empinadas que al finalizar el día parecían
nunca a ver sido superadas.
Esa eterna melodía de tu nombre , mécete conmigo
en esta sin razón que me conquisto esta noche entre rendijas de luz y destellos
de deseo entre tu cuerpo y el mío, entre nuestros roces corporales y ese eterno
aroma de tu piel, que me hizo creer poder amarte aunque solo fuese una vez más.


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