Una calle conocida
Una calle
conocida
Mirando al
frente pero sin acordarme por donde mis pies me llevaba sin acordarme de lo de
ayer pero con el convencimiento de que a cada paso se encuentra una oportunidad
para la amistad, una mirada de aprobación, intrigante o una puerta nueva entre
miles que te den la oportunidad de volver a amar de nuevo.
Subí por
calle carrizales y me perdí por la cruceta a san roció, comencé a distinguir
entre la multitud con prisas a ningún lugar en particular, la figura de una
mujer que me pareció conocida. No entendí mis sentidos pues por un instante
sentí necesidad de cambiar de dirección pero seguí adelante para cruzarme con
ella.
A medida que
nos acercábamos el uno al otro a un cruce de transatlánticos vi que era una
mujer preciosa pero que mis ojos la disfrazaban en un personaje gris y mal
intencionado, mi corazón se resintió cuando me saludo y si, era ella la mujer
que estuvo conmigo en un tiempo pasado y me enseño a no querer a nadie por
simplemente conseguir que el corazón bombee con rapidez sin motivo.
Continúe
caminando y por cada paso sentí como si me hubiera quitado una baldosa que
arrastraba desde hacia tiempo. Ni siquiera mire hacia atrás pero ella me siguió
me paro en plena calle y en esa situación no vi la belleza que portaba,
sus ojos grandes como ventanales al mar no me dijeron nada y simplemente la
dije bien que me tropiezo contigo ahora y tengo algo que decirte que ni
siquiera tenía pensado.
Sus ojos se abrieron al completo y sus pupilas
reflejaron una intensidad de océano tranquilo, su cuerpo lo note estremecer
esperando algo que saliera de mi boca después de tanto silencio durante tanto
tiempo entre los dos.
La acaricie el rostro y la mire a los ojos y con
tono tranquilo como hacía tiempo que no hablaba a nadie la dije. Por fin te
puedo ser sincero pues ni siquiera me acuerdo cuando lo fui por última vez
conmigo mismo, hoy te tengo delante y no siento nada por ti, es más que después
de tantas lágrimas derramadas por ti en su momento no me arrepiento de ninguna
de ellas pues al final comprendí que lo que se quiera se debería dejar volar y
si algún día regresa es que fue tuyo pero tú nunca regresaste y nunca me
quisiste como yo te amé. Hoy solo quiero decirte que ya no siento nada por ti y
que ya me olvide de ti.
Por esta calle tan conocida por los dos donde un día
estuvo nuestro hogar y donde tantos besos nos dimos por aquellas callejuelas por
un instante eran desconocidas por mi hoy, tan desconocida como tu hoy estas
delante de mí, te deseo solo una cosa que tengas suerte y nunca juegues con los
demás pues al final todos acabaran olvidándote como yo lo hice no por venganza,
simplemente por necesidad de no querer recordarte nunca más. Hermosa flor de
invernadero seguiré mi camino y tú serás la de siempre la que me enseño a no
enamorarme a primera vista.
Me miro a medida que me marchaba sus ojos se
cerraron y por cada metro que reinicie mi camino creí renacer de nuevo, me
erguí la espalda respire profundo y la primera bocanada de aire que entro en mi
cuerpo me convirtió en un ser libre capaz de volver a amar quizás porque no a
primera vista de nuevo.

Comentarios
Publicar un comentario