Noche oscura
Noche oscura
La noche
rodea mis delirios y torpezas, aquellos sueños que se tuvieron en un día
cualquiera y por el mal gasto del tiempo o la torpeza mía se perdieron.
Estoy en
medio de nada con la oscuridad que me acecha y con su manto entorpece mi
caminar.
Que quieres
asustarme y que mis viejos fantasmas me atormenten? Entre arboles con figura de esqueleto, por el
otoño muriendo con su agonía y desgarrando mis recuerdos con ello.
No entiendo
que quieres pero quizás para joderte te die que no me siento mal, es más quizás
hasta me gusta tu compañía.
El notar el
miedo en mi cuerpo, me convierte en un ser que nota el escalofrió de la
adrenalina, la estabilizo y pienso que no tengo miedo, ni a tu manto negro ni
al lago oscuro que en verano era azul.
Los recuerdos
de todas aquellas cosas que quise ser pero se quedaron por el camino al
distraerme con otros menesteres más o menos importantes, te diré que al final
fue mi actitud y lo entiendo porque fui yo quien decidio, no me atormenta y el frio con el cual quieres congelarme
no lo conseguirás pues estoy satisfecho conmigo y acepto mis torpezas, al
tiempo que se lamer mis heridas tantas como veces intentas asustarme, con ruido
de ramas y ruidos de búhos nocturnos que quisieran ser como yo pero jamás lo serán
pues de ser ellos almas perdidas, para tu información yo no me pierdo, solo me
desoriento de vez de en cuando.
Noto el frio
de la noche con mis pies descalzos y con mis carnes buscando calor que no
encontrare en otros brazos pero que yo mismo me sabré calentar pensando en el
nuevo día que llegara y se llevara consigo esta noche muerta y mediadora de inspiración
de brujos sin empleo y de putas sin
terreno.( con todos mis respetos a las mortales que hacen felices a los
infelices)
De camino a
casa pienso en cómo sería un día sin noche y sin querer, veo el lado positivo,
no habría lugar para los sueños o las pesadillas, de aquellos fantasmas que
nosotros mismos nos inventamos, tampoco existiría refugio para los bohemios que
se ocultan de la luz del día y huyen del maldito ruido. Las aventuras de los
soñadores buscando julitas o versos desperdigados por otras bocas que por
inercia se las llevo el viento y se quedaron refugiadas en el manto de la
noche.
El escondite
de los amantes sin hogar pues en los suyos tenían a alguien más esperándoles retornar
al hogar. Y decidían perderse en tu oscuridad.
Si la noche,
tu cómplice de mil historias que no todas acaban por saberse, mentirosa o
estafadora, valiente o miserable, cobarde que no avisas de los peligros que
escondes por quizás el enfado y el cruel olvido de lobos y vampiros de los
cuales no te queda más remedio que tragar y unirte a ellos.
Tú intentas
asustarme a la vez que no quieres escucharme porque no te gusta lo que digo y
esta noche escupes vientos fríos para hundirme.
La luna
prisionera de tu egoísmo pues nunca la dejaras ser mujer, pues te diste cuenta
que después de ella no hay nada, quieres ser algo hermoso pero no sabes cómo
hacerlo. A mí no me preguntes pues soy el menos indicado para aconsejar a
nadie.
Estoy enojado
contigo y a la vez agradecido por todas aquellas noches que disfrute de ti en
tiempos pasados, pero que al fin de al cabo como eso se quedaron simples
recuerdos que no me dieron nada en especial.
Ya veo la
luz de mi hogar y al mirar atrás te veo ese rostro de calavera enfada,
frustrada por no haber conseguido lo que buscabas, que era amedrentarme te
equivocaste de lacayo, llevo tiempo caminando solo por estos lugares oscuros
con nubes y claros y te diré porque no lo conseguiste. Al final eres hermosa a
tu manera noche, quizás hasta romántica, pero a mí lo que me asusta más, es la
oscuridad que a veces siento en mi soledad a plena luz del día.





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