En 5 minutos




En 5 minutos

Unos 300 segundos me sobraron para mirarte, enamorarte y a la vez dejarte, bella dama.
Quise poseerte y me di cuenta que era un sin razón, pues nadie puede ser dueño de otra persona.
Mire tu ojos puros como el agua del manantial y junto a los míos me di cuenta que éramos opuestos.
Escuche tu voz y me prohibí dejar que siguieras, por no dejar mis sentidos adormecidos y despertados a la vez con tu lirica a bailar conmigo con temor a que no me entendieras.
Y al final me fui alejando preservando mi libertad y orgulloso por saber que por un momento llame la atención de una bella dama, tu mujer que en un tiempo anterior de habérmela tropezado quizás la hubiera conseguido enamorar.
Me conforme viendo en tus ojos la tentación de algo diferente por conocer, bella dama.
Tus ganas sin saber de acompañarme el paso que empezaron a entre ver, mis caderas al escucharte.
Y al entender por qué me fui.
Pues en este momento no soy capaz de amarte y en consecuencia dañar a la persona con cuerpo de mujer que hasta hoy, fue la primera bella dama que me hizo sentir hombre, sin tocarte simplemente admirándote.

Comentarios

Entradas populares