Julian y el sol
Los atardeceres de Julián
Julián eran un bohemio de los pocos que quedaban en el país que eligió para enamorarse y desenamorarse cuando el quisiera Con los bolsillos vacíos de Dinero que en su tiempo tubo repletos, con su alma vendida al vicio, y a la vida del vividor, la fácil, en la que nada tiene más importancia que el momento, aquel paseo por la arena casi ardiente de una de tantas playas de Tailandia se sintió solo desdichado, y con una maldita y eterna Botella que tenía en su mano, aprecio por primera vez después de años dando tumbos de bar en bar sin saber que buscaba y ni siquiera tener idea si buscaba algo, se quedó petrificado al ver una bola de fuego roja que iba descendiendo del cielo para acomodarse en los mantos de su cuna que le ofrecía el mar. Julián quedo petrificado por tanta belleza, y espectáculo fastuoso, por sus ojos pasaron unos recortes de su vida, en los cuales el había sido bohemio soñador, pero antes que nada hombre de trabajo y responsabilidades, una lagrima escapo de sus ojos a la vez que se escondía en aquella verdosa y barata Botella de vino peleón,
No Quito darse cuenta que por fin su triste Andar solitario acababa de conseguir un compañero ideal para su trayectoria, el sol, la fuerza de aquel que nunca miro, al que nunca le dio la importancia necesaria, allí estaba , aquella caída del sol, lo hizo reaccionar, Julián se levantó de la palmera en la que estaba apoyado, tiro su maldita vieja y absurda compañera la botella y la tiro lejos de su quimera, Grito y dejo que sus ojos se ahogaran en lágrimas, sentimientos que nunca Quiso sentir por cobardía a ver en lo que se había convertido, lloro en silencio monótonamente pero poco a poco el llanto triste que desprendía de su corazón, se convertía en una serena sonrisa, que se convirtió en carcajada, Julián se dio cuenta que después de tanto pensar y pelear y agonizar por aquellas Calles que lo conocían tan Bien, simplemente tenía que ser honesto con el mismo y darse cuenta que su medicina era expresar sus sentimientos, no ahogarlos no Volver a aceptar algo cuando se podía pelear por ello, ahh Julián vendito el momento que el sol te deslumbro en sus últimos momentos para hacerte entender que la vida es Lucha todos pierden o ganan esa es la ruleta de la vida, Julián dejo de Tomar y su Amigo el sol le presento a una amiga que lo llevo por todos sitios, la vida que tiempo atrás el había abandonado en algún rincón oscuro y sucio de una habitación de Motel de aquel pueblo tailandés.

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