Miguel e ignacio
Miguel e ignacio
Eran tiempos cálidos de cuando se empiezan a entender los sentimientos, la amistad su significado el significado de las palabras y los sentimientos. De cuando llamare mañana puede ser que nunca te acuerdes ni de descolgar el teléfono al día siguiente y el realizar pactos de sangre dedo con dedo y entender que eso es más que un conocido y convertirse así en la primera responsabilidad en una joven vida, el jamás mentir, ni traicionar a esa figura de amigo el que nunca te dejara y el que siempre estará preparado como tú también para él.
Esta es la historia de dos fantásticos chavales miguel e Ignacio.
Entre los parajes de trigales, verdes campos y largos días de verano al sol, esa paz se veía interrumpida por voces, gritos, carcajadas de dos muchachos que si no reían reventaban y el sol los echaba de menos. Con sus pantalones cortos camisetas de manga corta, siempre estaban juntos haciendo travesuras enamorándose y desamorándose de las hermosas jovencitas que veían o perseguían hasta la orilla del rio Trujillo, para conseguir verlas desnudarse y ver sus sudorosos cuerpos limpiarse a la orilla de aquel tranquilo lugar.
Una tarde de domingo de replicar de campanas de la iglesia, del tumulto de la gente en la plaza Enriqueta esperando el pregón del jodido cacique del pueblo para dar comienzo a las fiestas populares de la comarca, Ignacio hizo comentarios algo inusuales contra aquel gordo hinchado por el sudor de otros y la miseria de unos cuantos más. Un usurero que pedía la luna y solo pagaba en míseros duros que encontraba entre los bolsillos a los que sus campos trabajaban.
Ignacio lo insulto y miguel lo intento callar por el temor a las represarías que pudieran proceder en contra de su gran amigo. Canalla! Explotador! Cerdo inmundo! Déjame miguel!!! Le grito son tiempos ya de decirle las cosas directamente a este bastardo parido por madre ingenua que de haber sabido lo que traía al mundo jamás lo hubiera parido!!!!! Estas palabras hicieron recordar al pueblo el porqué de ese odio de Ignacio, su madre fue violada, su padre humillado tiempo atrás por aquel asqueroso que asomaba al palco del ayuntamiento. Lo intentaron esconder al ver que la guardia se acercaba para detenerlo, pero no cogieron a Ignacio tomaron del cuello a miguel dándole con la empuñadora de un fusil en la boca que lo hizo desplomarse como un árbol al recibir el impacto de un rayo.
Ignacio no pudo hacer nada, pues el tumulto lo oculto y se lo llevo de allí.
Mientras, miguel se encontraba en un frio, sucio y oscuro calabozo esperando cualquier cosa menos algo bueno. Después de unas horas se escucharon pasos acercándose a la puerta del calabozo, el abrir del pestillo y delante de el la sombra gorda y temida por todo el pueblo. Miguel no dijo nada ni siquiera negó el haber dicho lo que su amigo realmente grito. O sea que eres tú el imbécil que me insulta, que me humilla y simplemente eres un mísero hijo de puta. Amenazándolo con su mano repleta de anillos de oro le dijo: te voy a romper el alma desgraciado, y después te mostrare al pueblo. Para que sepan que a mí se me respeta.. dos guardias lo sacaron
de aquel hueco y entre túneles mugrientos y luces de antorchas lo sacudieron una y otra vez, pero miguel no dijo quien realmente había dicho todo aquello por lo que ahora él estaba pagando.
Para el la amistad significaba mucho más que una palabra. Al mismo tiempo al otro lado del pueblo Ignacio no sabía qué hacer, pues bien se imaginaba lo que estaba pasando con miguel. Se calló y se ocultó como un cobarde. Por miedo por no hacerse cargo de sus palabras. Sus manos sudaban, y no conciliaba el sueño de ninguna de las maneras. Las fiestas se convirtieron en tristes susurros entre vecinos hablando de la suerte que correría el joven de miguel, ninguna de todas las habladurías avecinaban nada bueno para la suerte de aquel muchacho. A las 10:30 de una mañana soleada un pregonero salio a la plaza y leyó un comunicado. El cual decía que el rojo del pueblo usurpador, ladrón, e irrespetuoso y traidor a la patria seria fusilado al día siguiente en prado de la indolencia, al anochecer a las 23:30 h convocando al pueblo a verlo, para que vieran lo que le pasaría al siguiente rojo que encontraran por esos parajes.
Eso llego a los oídos de Ignacio que no pudo contener el llanto por su cobardía y su traición eso si a su amigo miguel.
La noche era oscura en pleno mes de agosto, ruido de caballos llevando al preso magullado y casi con el alma desprendida de su cuerpo. Lo lanzaron como si de un saco de patatas se tratase directo contra una pared de ladrillos, enfrente de el seis guardias preparando los fusiles, los llantos de una madre que desgarraba los corazones de los presentes, y entre ellos Ignacio, se armó de valor y grito: fui yo…….!!!!!!!!!!!!! El que dijo todo eso, miguel no hizo nada, intento callarme pero no lo consiguió, al tiempo se acercó a su gran amigo que yacía en el suelo derrotado, lo tomo en su regazo y le pidió perdón con el rostro inundado de lágrimas, miguel le tomo la mano y le dijo: no tengo nada que perdonar pues no me arrepiento de nada, tu eres mi gran amigo mi compañero, mi hermano de pacto de sangre. Ignacio miro a los soldados y les grito yo me voy con él, bastardos!!!! Los allí presentes abordados por los sucesos y la pureza de una amistad que dio el significado de aquella palabra mezclada por el valor de aquellos muchachos, los hombres dieron pasos al frente y recordando días de hambre y maltratos a sus familias por el mero hecho de no tener más que sus manos para trabajar los campos. Las mujeres tomaron piedras y las agarraron con tal fuerza que más de una se cortó los dedos con ellas. Los soldados viendo aquello se dividieron entre la masa del pueblo y sin dejar de apuntar a los muchachos que se abrazaban el uno al otro, sin saber nada más que quizás esa sería su última noche. El gordo grito vosotros os subleváis a mi!!!! Ignorantes, perros de campo, inútiles! Esas palabras estallaron en los campesinos y se echaron encima de la guardia, las mujeres apedrearon al cacique, y los jóvenes fueron a recoger a miguel e Ignacio.
Al día siguiente el pueblo era de los campesinos el orgullo de las familias recuperado y la venganza de todos los que padecieron la crueldad del gordo.
Lo colgaron de un mástil y esperaron la llegada de los dos protagonistas de aquella revuelta sin planificar. Con la ayuda de Ignacio miguel llego al mástil donde estaba aquel mal nacido. Ordeno que lo bajasen y mirándolo postrado en el suelo, gritando pregunto a los que allí se encontraban. Por el significado de la amistad conseguimos ser libres, y tu señor del dinero y los campos de trigo, que tienes más que no sea dinero? , u odio hacia tu persona, te daré una oportunidad, si en 10min da alguien un paso al frente por ser tu amigo te perdonaremos la vida, si no ya te contare que te espera. Un silencio sepulcral tomo el pueblo a la vez que aquel gordo empezó a derrumbarse pues vio que nadie daba nada por el . no tenía amigos solo enemigos y vergüenza la cual lo fue comiendo por cada segundo que pasaba. Los 10min se consumieron y el mismo le grito a miguel mátame te lo suplico, Ignacio tomo el relevo y le dijo: sería demasiado fácil para ti, haremos algo mejor nunca saldrás del pueblo pero morirás solo y con un solo deseo el poder saber algún día la riqueza que se experimenta al tener un amigo. Dudo que lo consigas pues tú alma ya nos encargamos de vaciártela, sin golpes ni insultos, simplemente por tener algo que usted jamás lograra.

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