Brisa pensamiento mente (vol 2)
Brisa
pensamiento mente vol 2
Mírame sin mirarme que no lo note,
pues no quiero asustarme pensando en algo que mi mente me crucifique por
equivocarme deseando tus labios, pensando
que tu mente quiere juntarlos con los míos.
Dejo el amanecer por testigo infiel
de mi ilusionado corazón por ver mi rostro en tus tentadores y oscuros ojos morena.
Tú, brisa de verano de una
temperatura incierta entre calor y frio entre la fragancia de tu cuerpo y la
brisa de esta noche oscura con el deseo de mi jubiloso pensamiento al tenerte
delante de mí, indomable corazón el cual empieza a sentir sentidos que tu joven
morena impregnas entre tu deseo oscuro y tu cuerpo inmóvil, diciendo palabras
en silencio tan largas que se pierden en el tiempo entre tú y yo.
Aquella brisa que enrojece mi rostro
que son los suspiros de tu corazón que a la vez revolotea y se enreda como mariposas que intentan vivir
todo lo que les ofrezca un solo día, haciéndolo real con una caricia que se
haga eternidad entre tu pelo y besa tu
boca a muy pesar mío por sentirme un cobarde y no robarle a la brisa esos besos
que deseo míos, pues soy yo el que quiere
tus besos, pero quizás teme a la cruel realidad de no ser yo el afortunado para
recibirlos, mi mente no sabe comprender este
amanecer que nos otorga su manto en la noche de esta madrugada cualquiera, con
la promesa de no recordar nada cuando la mañana amanezca.
Me siento perdido en tus silencios y
disfruto de ellos a cada segundo que me adentro más y más en tu mirar, a un
palmo de tu cuerpo y el mío.
Morena consigues que mis manos no
tiemblen tampoco que sientan el calor de tu cuerpo sin tocarte aun, sin rozarte
en esta noche que mi mente juguetea con mis pensamientos y se deja llevar por la brisa de esta noche
de agosto.
El alba llega y me encuentra solo,
sin ti, pero con tu recuerdo, y la promesa de una noche más, ya no estas, no dormí
pero tampoco estuviste conmigo , ni siquiera dormitaste a mi lado fuiste fruto
de mi mente falta de un combustible que creí ser recompensado con tu mirar.
Una vez más como tantas otras la brisa
de este camino tan peculiar entre árboles frondosos, sonidos fugaces en esta
oscuridad que tanto anhelo, junto aquel lago que me llama día y noche, mis
pensamientos fogosos por encontrarte morena mi mente te invento una vez más,
para hacerme creer que tengo que encontrarte que debo buscarte en este camino
tan largo que se llama vida.



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