Mirame

Mirame
Mírame y no digas nada, nota mi sentir por cada segundo que tus pupilas se encuentran con las mías.
Déjalas fijas y no digas nada, simplemente escucha el susurro de la brisa, que sin darse ella cuenta, interpretara para ti en gestos lo que te quiero decir, un cosquilleo en tus oídos, un escalofrió por tu piel, un suave rozar por tus labios que te estremecerán.
No digas nada, solo mírame y disfruta del contacto de tus ojos con los míos, que no pueden ser interrumpidos por una sola palabra.
Mírame sin temor, pues solo quiero enamorarte con sentido, pero sin ruido.  
Déjame sentir lo que tu sientes en esta situación, pues solamente son latidos de mi corazón buscando la coordinación con tu palpitar y el breve pero continuo acelerón de tu amor.
Mírame que yo te estoy mirando emocionado y esperando un beso sin tocar tus labios, un sí quiero sin hacer nada para merecerlo, intento coser nuestras heridas con nuestros ojos, sigilosamente, sin prisa simplemente por esta atmosfera que hoy nos rodea.
Notare tu tacto en mis manos al encontrarse con las tuyas en un breve espacio que nos separa,  las yemas de nuestros dedos intentando que de ningún modo cometan un error, pero eso no pasara si sigues sintiendo como yo siento tu mirar, mi mirar reflejado en esas hermosas pupilas, que son espejos de la hermosura de tu ser.
Mirare sin descansar cuando aquel escalofrió del principio se convierta en una cálida ráfaga de calor que te rodee el cuerpo y no tengas frio, notando ser rodeada por mis brazos si aún a verte tocado.
Mirare a la ventana de tus ojos, pues quiero ver la hermosura de tu alma desnuda, aquel susurro se convertirá en un hilo musical fino, con ritmo, solo para ti y para mí.
Sentiremos el gozo del contonear de nuestras caderas, bailando, interpretando lo que tú y yo estamos inventado, la comunicación del deseo y el quiero, el estruendo de un trueno en nuestros cuerpos, sin dirección alguna recibido, o si de tu mirar y mi petición de seguir mirándome.
Sintamos volar por sitios prohibidos, con tu mirar me haces sentir libre de la misma manera que pretendo que vivas, tu libertad.
Tu mirada esa complicidad entre tu cuerpo y tu mirar, alegre, vivaz, picarona suculenta, pura, la natura en tus ojos, poder sentirla es un milagro realizado por esta suplica que es el que no dejes de mirarme pues mis ojos son tuyos, si los quieres pero no me los pidas porque este hechizo moriría, por la posesión de algo que no se debería de pedir, simplemente otorgar a quien se desea y se quiere.
L a fragancia de tu cuerpo, de tu piel sin perfume, eres fruta, frescor de campo agua de lluvia.
No dejes de mirarme porque el día que lo hagas esto no habrá sido más que una ráfaga de viento furtiva, que entro por tu ventana, y se marchó al notar que no podías mirarla.

Comentarios

Entradas populares