Dia de lluvia
Día de lluvia. Tristeza, melancolía, recuerdos épicos o cobardes
momentos limpiados por la caída de la lluvia la cual a su manera limpia las
calles, del mismo modo a nosotros nos hace recuperar la cordura perdida al
ser víctimas de nosotros mismos. Ruidos de ruedas mojadas
chapoteando los bordillos de las aceras al tiempo que la caída del agua moja nuestras ropas, nuestros sentimientos,
nuestros sueños.
En un día así tome un petate repleto de momentos vividos, unos
vaqueros alguna camisa, di un golpe de puerta seco, con la advertencia de
no volver y sin mirar atrás emprender un viaje a ninguna parte, con la lluvia por compañera,
Y única testigo de esta fuga espontánea y algo arrogante pero a mi
entender necesaria.
Calles desiertas, con el rítmico sonido de las gotas de agua
tocando asfalto alumbrado por tenues farolas separadas, unas de otras y dando
un tono de luz romántico, intrigante, atreviéndome a descifrarlo como virgen,
el cual sería interrumpido por mis patosos pasos al enfrentarme a ese viaje el
cual no tengo ni remota idea a donde lleva y tampoco pregunto a donde me
llevara, si es que este camino condujese a ninguna parte.
Entre las callejuelas oscuras, que me vieron caminar a solas o en
compañía, ladrillos que sintieron lo que mi alma en momentos no supieron
mantener a mi lado o se escaparon por la dejadez del ya volverá, pero nunca
regresaron a mi lado pues quizás no supe volver a sentir igual.
Esta humedad de aquella nube gris que me acompaña en esta caminata
como fiel compañera la cual humedece mis huesos y confunde los sentidos, al
temblar pues no sé si tiemblo de frio, desconsolación o simplemente miedo que
me ataca por la incertidumbre de esta caminata en este día de lluvia limpia.
Los portales solitarios y dormidos sin ideas pues no se les
enciende ninguna luz por sus pasillos, miro más haya y creo que mis pupilas me
mienten al ver sueños de transeúntes que pasean todos los días por estos
pasajes a los cuales día a día sus esperanzas y sueños a muchos de ellos se les
desparraman y quedan impregnados en esas calles que ahora camino, y que serán
borrados en breve por las gotas de lluvia que caen sin remedio y las cuales
disfruto en mi cuerpo mojado y empapado pero que ni siquiera intento evitar.
Un aroma de mar brava comienza a llegar a mi olfato y sigo la vera
del mismo, rugido de mar en tempestad, enfadado intentando recuperar lo que
algún día la tierra o el hombre le arrebato, gritos de furia impregnados de
lluvia y tormenta de otoño. Llegando al muelle y acercándome al malecón de mi
puerto pesquero, me paro a ver tal exhibición de fuerza, coraje, orgullo y
arrogancia tan parecida a la mía que comenzó, cuando tome mi petate, escape de
mi hogar y no mire atrás por si alguien me hubiera intentado retener a su lado.
Mágico paisaje de olas enormes que intentan tomarme y llevarme con
ellas, la lluvia sigue cayendo y yo, a cada momento me siento más atraído por
el aroma y el espectáculo al que estoy sometido sin ser obligado a ello. Me
acerco un poquito más al bordillo del malecón y una ola gigantesca me amenaza
con engullirme pero se queda corta pero me deja la amenaza de no volver a
fallar en su cálculo la próxima vez.
Con los brazos en cruz y con la mirada siguiendo la ola que por
segundos se crecía en mi presencia y se acercaba hacia mí por segundos, sentí miedo,
intriga, deseo de lo que nunca pensé que sintiera deseo, la posibilidad de
saber algo nuevo que sería ser engullido por la tan amada marea del atlántico,
morir entre algas y el aroma del coral, la insulto y la enfado más pues a mi
entender tarda demasiado para tomarme, aquella enorme boca gris desbocada con
el único fin de engullirme sin probarme, un trueno grito y el tiempo se detuvo,
al paralizarse el tiempo me di cuenta de las figuras que en la oscura noche se
aparecieron entre gotas de lluvia, espuma de mar y me di cuenta que todas
aquellas imágenes no eran más que recuerdos que en realidad nunca la lluvia
pudo borrar de mi mente pues eran recuerdos de mi existencia, buenos o malos
pero que entendí que no merecían ser exterminados por mi estúpida idea de borrarlos
todos de mi mente, con agua de lluvia.
El tiempo retomo su cabalgar y cuando aquella enorme ola caía
encima de mí, me aparte a un lado tropecé con el bordillo del muelle y en mi caída
al mar, con mi ropa mojada y pesada y con mi arrepentimiento al entender mi confusión,
note el revolcón del agua dándome vueltas de batidora, mis ojos lloran, al ver
que me quedo sin oxígeno que mi aventura en un día de lluvia acabase sin ver su
final y en consecuencia no poder ver más otro arcoíris.
Mi cabeza se dio un golpe brusco y me quedo sin sentido con
aquella agua helada y con mis pulmones llenándose de agua.
En segundos veo que una luz me alumbra y un ruido le acompaña, abrí
los ojos y desperté en mi cama sudorosa, mojada mi ropa enchumbada y delante de
mí la ventana abierta por la cual entraban gotas de lluvia.
Fue un sueño o una advertencia a mi decadente pensar que todo
acaba y se borra con la lluvia, seguiré entre nosotros y empezando a dar valor
a mis recuerdos y vivencias pues vivir sin recuerdos es como estar sin respirar.
Vendita agua de lluvia……..
Me diste la oportunidad de entender algo que muy pocos se darán cuenta
jamás.

Comentarios
Publicar un comentario