cada dia 1001



1001

Cada día me pasan 1001 tonterías de las cuales ninguna de ellas me sacan de un pozo oscuro y sin agua pues no veo un solo reflejo en el fondo. Me acerco a el poco a poco sabiendo o mejor sin saber qué clase de caída libre me espera al precipitarme dentro de él, me espera inmóvil pero creo que sabe que caeré.
Cada día 1001 mentiras que me envuelven y por las que me dejo enredar. Pues de esta manera irracional me niego a ver la realidad, esa realidad de rostro triste y enfurecido por el paso de los días y las horas, la cual me deja escaparme con esas mentiras un rato, quizás el día entero, pero que al llegar la noche me recuerda que sigue estando allí, y que haga lo que haga no voy a conseguir darle esquinazo.
Cada día 1001 sueños de momentos disfrutados en otro tiempo, en otro lugar cuando la felicidad fue virgen y mis ganas de reír eran contagiosas para otros. No lo son ya para mi pues mi sonrisa se apagó, y mi felicidad me abandono en algún callejos sin avisar, sin previo aviso solo se marchó o alguien la secuestro.
Cada día 1001 colores que mis ojos perciben y dan luz a mis pupilas me intentan dar luz a mi oscuro túnel, pero de nada sirve pues dramáticamente aquellas vivas e ingeniosas mezclas de colores poco a poco se van apagando y se convierten en pequeños y fraccionados cortos que van muriendo y se quedan en oscuros pasajes en blanco y negro, sin música, sin olor ni historia alguna condenados a terminar sin un empiezo adecuado.

Cada día 1001 kilómetros sin recorrer pero caminados por mi gravemente herida alma aventurera la cual al empezar a ver un viaje se queda sin respiración, sin paisajes y recordando que yo no me voy a mover pues no quiero ni debo creer que me puedo ilusionar. No quiero hacerme daño al llegar al kilómetro 1001 y ver que sigo estando en el mismo punto exacto de mi partida al empezar este viaje que en realidad nunca comenzó.
Cada dia 1001 besos guardados en la recamara de mi corazón, el cual se cansó de guardar tanto cariño sin poder darlo pues no fue aceptado, por el momento la situación nunca encontró el justo instante para ser correspondido. Se pudrieron los sentimientos las ganas de seguir buscando un alma que sin previo aviso lo recibiera y lo supiera apreciar. Besos cortos de amistad o de amor, pequeños pero importantes reflejos del alma que se dan sin vender y que se reciben sin ser comprados, sin tiempo u hora para darlos. Gestos importantes para nosotros pues quieras o no todos lo necesitamos de vez en cuando.
Cada día 1001 una personas, posibilidades todas ellas de amistad, amor, enemistad, desamor una preciosa aventura donde las allá, para cualquier alma que pase por este inmenso recorrido que es la vida, sin mapa ni pergaminos escritos de rutas prefabricadas para encontrar la felicidad eterna. Ya no me interesa, simplemente vago por estos corredizos con una pizca de esperanza para tropezarme conmigo mismo, algún trozo de mí que me haga recuperar el tiempo perdido entre sombras y penumbras, tristezas y quizás de odio acumulado sin querer.
Cada día 1001 posibilidades de perderme por los bares, y poner mi alma entre las mantas del alcohol y la sinrazón, vivir en la oscuridad de la noche confundiendo ángeles y demonios. Profetas o poetas, humoristas o simples payasos, donjuanes o chulos piscinas, hermosas mujeres apacibles o desgarradoras fieras con pieles de cordero, señoras/itas o putas de alto festín o simplemente de baños inmundos. Hombres y mujeres todos/as ellas sin rumbo fijo llegadas altas horas de la noche, olvidándose por qué estamos aquí.. quizás por eso yo también me mezclo tan a menudo en este teatro y estas aguas borrascosas que el alcohol me ofrece, pues será que no quiero saber porque estoy aquí.
Cada día 1001 posibilidades de poder ver y disfrutar la vida, opciones para el que sepa mirar y apreciar la posibilidad, una búsqueda ininterrumpida que no aburre a nadie que tenga una certera sensación dentro de el mismo para conocer arriesgar por lo desconocido, que al fin de cuentas es de esto lo que se trata el sentido de la vida, que me enfada decirlo pero que yo llevo un tiempo sin saber sentirlo. Me paralicé en alguna cuneta y no tengo ni pajolera idea de cómo volver a percibir esas sensaciones.
Cada día 1001 lagrimas me ahogan por dentro pues no se llorar, ni siquiera sé si necesito hacerlo. Siento envidia del cielo cuando llueve pues siempre he pensado que son lágrimas de tristeza enamoradiza, felicidad, rabia, no se cualquier sentimiento puede cada uno entenderlo como quiera, por favor no seré  yo quien diga lo que puede o no puede significar el llorar del cielo, pues no comprendo mi propio llanto que por momentos me ahoga.
Cada día 1001 razones que encontrar para seguir y continuar respirando, luchando por muy derrotado que este, tengo mi propia guerra y eso sigo teniéndolo intacto mis ganas de buscarte a ti, a mi, en algún lugar el sitio que no tenemos todavía pensado, si no que tenemos que seguir buscando entre las 1001 posibilidades que nos ofrece cada día. 

Comentarios

Entradas populares